Guías de turismo

Los hornos de cal en el Calerizo de Cáceres

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Nuestra entrada de hoy va a permitir que nos aproximemos a los orígenes y el desarrollo de Cáceres. En concreto, nos vamos a referir a una industria probablemente clave para la fundación de Cáceres y además de las más importantes que ha tenido nuestra ciudad desde la Edad Media hasta mediados del s. XX. Estamos hablando de la industria de la cal. Haremos una auténtica visita guiada a través de los restos arqueológicos y etnográficos de los hornos de cal dispersos por el área conocida en la ciudad como el Calerizo. Y completaremos la información con un video realizado por nuestra compañera Milagros Rivas, guía de turismo oficial habilitada por la Junta de Extremadura.

Qué es el Calerizo de Cáceres

Comenzaremos por señalar que la localización de Cáceres no es casual. Al contrario, su localización no puede entenderse sin reparar en la geología. En Cáceres la formación del subsuelo por rocas cársticas ha dado lugar a dos de los recursos, el Calerizo y la Rivera del Marco, sin los que hubiera sido imposible el asentamiento humano en el espacio que hoy ocupa nuestra ciudad. El Calerizo es un área de roca caliza que se disuelve con el agua y da lugar a las cuevas en las que se cobijaron los primeros pobladores de Cáceres, como por ejemplo las cuevas de Maltravieso, Santa Ana y el Conejar. Los arqueólogos hablan de un espacio único que permite investigar la evolución de la vida en distintos periodos de la prehistoria y que no deja de darnos sorpresas.

 

Detalle de algunas de las pinturas rupestres reproducidas en el centro de interpretación de la cueva de Maltravieso. Estas pinturas son las de mayor antigüedad del mundo con más de 60000 años según un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Southampton, en el Reino Unido
Dos más de las más de setenta manos documentadas en la cacereña cueva de Maltravieso y reproducidas en el centro de interpretación de la cueva
Algunas más de estas manos reproducidas

El subsuelo de Cáceres está constituido por pizarras, calizas y cuarcitas que trazan una estructura sinclinal, en forma de U. Esta estructura funciona como un gran depósito de agua formado por rocas calizas, sellado por suelos pizarrosos de escasa permeabilidad y delimitado por los afloramientos de cuarcitas de las tres sierras de Cáceres: la sierra de la Mosca, la del Risco y la Sierrilla.

En este medio abundan los filones de piedra caliza, ricas en carbonato cálcico, que han tenido un uso humano desde tiempo inmemoriales. Y es que las propiedades químicas de estas piedras se transforman cuando se las calienta a una determinada temperatura hasta dar lugar a óxido de calcio. Este óxido, también conocido como cal viva, posee numerosas utilidades. Por ejemplo, se puede emplear como material higienizante y aglomerante en los revestimientos a base de mortero de las construcciones.

Cómo funcionaba un horno de cal tradicional

La obtención de la cal viva (óxido de calcio) exige el calentamiento previo de la piedra caliza (carbonato de calcio) a unos 900 grados. Para ese proceso se han utilizado hornos ya incluso desde la Antigüedad. Los hornos de cal son construcciones circulares que solían contar con un pozo de unos dos o tres metros de profundidad y los mismos metros de diámetro. Las paredes interiores del pozo se recubrían habitualmente con arcilla para evitar la pérdida de temperatura. En el interior de esta estructura se iban disponiendo, minuciosamente y por tamaños, las piedras calizas previamente troceadas, hasta formar una bóveda exterior. En el centro quedaba el espacio necesario para instalar la leña que el calero avivaba durante el proceso de cocción.

La lluvia podía arruinar todo el proceso, por lo que se buscaban días tranquilos de verano para encender el fuego. Durante las primeras horas de cocción, la piedra iba perdiendo humedad, lo que originaba un humo blanco. A medida que la piedra se quemaba, el humo se tornaba oscuro. Durante tres días y dos noches el horno permanecía encendido, por lo que el calero tenía que dormir en el mismo lugar del horno. Cada cierto tiempo se extraía la ceniza para dejar espacio a la leña nueva. Lo normal es que la bóveda se hundiera. Este hundimiento, lejos de constituir un problema, era tomado como una buena señal, porque era el resultado de la conversión en cal de la piedra ya carente de consistencia.

Pero eso no es todo. La tarea continuaba durante semanas. Cuando el horno se había enfriado, se destapaba la boca y se extraía la piedra, entonces ya con un aspecto quebradizo y poroso. El calero seleccionaba las piedras bien cocidas y desechaba el resto. Se estima que el aprovechamiento solía ser del 60% de la piedra empleada.

La cal de Cáceres

Sabemos que existieron numerosos hornos para obtener cal repartidos por las cercanías de las distintas canteras de piedra caliza que había en Cáceres. Algunas de ellas se encontraban en la zona del Espíritu Santo. Por cierto, fue en una de esas canteras donde en 1951 unos barreneros hallaron, de manera fortuita, la cueva de Maltravieso. Asimismo, había canteras en el espacio que hoy ocupan las barriadas de Moctezuma o el Nuevo Cáceres, así como también en el cerro de Cabezarrubia.

La cal obtenida en Cáceres fue famosa por su calidad. Los trabajadores del gremio de los caleros vivían en una de las calles de mayor tradición popular de Cáceres, la calle Caleros. A esta calle se hace mención en nuestro folklore, como en una conocida jota “de pique”. Además, al margen de su importancia económica, en la ciudad se llegó a considerar que el humo desprendido por los hornos era bueno para los bronquios y la tos ferina.

El declive de la actividad comenzó con la generalización del uso del cemento a mediados del s. XX. La masiva utilización del cemento supuso el final de este sector tradicional y artesanal.

Los hornos de cal en el Calerizo de Cáceres, hoy

Paseando por Cáceres, podemos encontrarnos con algunos de estos hornos. El más visible de todos ellos está junto a la estación de autobuses, aunque carece de la señalización que nos permitiría reconocerlo. Eso sí, al menos está rodeado por una cancela que lo protege. Asimismo, perdura otro horno junto a la urbanización del Junquillo. Se puede hallar otro más en pleno Calerizo, en la carretera de Medellín. Por último, uno de los más importantes se encuentra en esta misma zona, pero en el interior de una propiedad privada.

Imagen de la boca del tercer horno mencionado en nuestra entrada, cercano a un supermercado en la zona del polígono industrial de la charca Musia
Otra imagen de la boca del mismo pozo
De nuevo, otra vista parcial de la boca de uno de esos hornos
Imagen de nuestra compañera Milagros tomada desde el interior de uno de esos pozos

Todos los hornos conservados en Cáceres son del mismo tipo. Cuentan con puertas que en la actualidad suelen estar selladas y unas escaleras o rampa para subir a la boca que abre la estructura hacia el exterior. Su estado actual es de abandono absoluto y requieren una mínima atención para que no terminen por desaparecer. Pues, con ellos, desaparecería también parte de un importante legado cultural e histórico que hemos querido poner en valor en esta entrada de nuestro blog.

Curiosidades del parque del Rodeo en Cáceres

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El cacereño parque del Rodeo es, junto al parque del Príncipe y algunos otros más, uno de los grandes pulmones verdes de la ciudad de Cáceres. En esta entrada os vamos a hacer una pequeña visita guiada por su historia y por sus secretos y anécdotas. Además, compartimos el vídeo en el que nuestro compañero y guía de turismo Tomás comenta estas anécdotas.

El Rodeo, un espacio que nació para el ganado

Este espacio debe su nombre “del Rodeo” a las ferias ganaderas que solían celebrarse desde finales del s. XIX hasta los años setenta del pasado siglo. En las siguientes fotos se pueden ver las cabezas de ganado, los abrevaderos y algunos pastores.

Imagen histórica del mercado ganadero con la ciudad monumental de Cáceres al fondo

 

Detalle de un abrevadero con un grupo de caballos y niños

 

Detalle de un abrevadero con caballos bebiendo

 

Imagen histórica de un pastor, más en concreto un porquero ataviado de manera tradicional, con el convento de san Francisco de Cáceres al fondo, en el espacio que ocupa el actual parque

Pero el tiempo avanza, y con él cambian también los usos que se hacen de este espacio. Tras el decaimiento de estas ferias ganaderas, el espacio ya conocido en la ciudad como el Rodeo se convierte en el solar donde se instalarán las casetas para la feria de la ciudad.

Imagen histórica de una caseta de la feria tradicionalmente celebrada en el espacio del Rodeo

La urbanización y demarcación del entorno del Rodeo

A partir de los años setenta se fueron construyendo en las inmediaciones de este solar los edificios de algunas instituciones públicas. Así se instalaron aparecieron dos instituciones deportivas: la Ciudad Deportiva y el pabellón polideportivo Juan Serrano Macayo. Junto a la primera de estas instituciones se construyó el hospital de san Pedro de Alcántara. Enfrente de ésta se dedicó un solar a la residencia universitaria Muñoz Torrero. Y completan el espacio los institutos de educación secundaria El Brocense y Norba Caesarina. La necesidad de dos centros separados se debe, por cierto, a que inicialmente uno era masculino y el otro femenino respectivamente. Asimismo, se fueron levantando algunos bloques de viviendas que fueron cerrando el espacio.

Pero la construcción de estos edificios configuró un espacio por así decirlo “en blanco”, sin edificaciones. El resultado fue que este auténtico descampado se convirtió en un solar árido, es decir, prácticamente desnudo de vegetación más allá de algún árbol aislado y el ocasional pasto, encima siempre seco en época estival. Durante las próximas décadas, el Rodeo ya no tuvo más objeto que el de servir de aparcamiento de vehículos y de lugar la celebración, una vez a la semana, del mercado franco de los miércoles.

El espacio del Rodeo como aparcamiento con los edificios del hospital de san Pedro de Alcántara y la Ciudad Deportiva al fondo

 

Vista aérea del espacio del Rodeo delimitado por bloques de viviendas (en el centro la actual calle de santa Luisa de Marillac) y los edificios del instituto de educación secundaria El Brocense a los pies

 

Imagen del Rodeo como aparcamiento con bloques de viviendas al fondo en la actual calle Hermanos Romero Ruiz

 

La construcción del parque actual

Más adelante llegará por fin el nuevo milenio y con él, más en concreto en el año 2001, se verá cumplida una vieja aspiración del consistorio de Cáceres. Esa aspiración no era otra que la de abrir un parque de once hectáreas en un espacio que la expansión urbana había colocado en pleno corazón de Cáceres. El ayuntamiento contó con la inestimable ayuda del arquitecto Ángel González, el encargado de crear y dar forma a este nuevo espacio.

Gracias a su labor, en las dos últimas décadas hemos podido pasear con total tranquilidad por los senderos de un parque amplio. Hablamos de un parque que está dotado con más de 8000 plantas de 127 especies distintas y con recorridos muy variados por la topografía irregular del terreno. En su interior podemos encontrar varios parques infantiles, espacios cercados para poder soltar a los perros, largos caminos de tierra, un lago artificial, una zona deportiva e incluso un pequeño chiringuito para la instalación de una terraza de verano. Por cierto, esta terraza resultaba ideal para combatir las tardes veraniegas de calor cacereñas, si bien, desafortunadamente, este chiringuito lleva ya varios años sin abrirse.

Vista aérea del actual parque del Rodeo con el lago artificial en el centro

Gaudí en Cáceres

Al margen de todo esto, nuestra entrada de hoy tiene como objetivo desvelar algunas de las curiosidades de este parque. Por ejemplo, ¿sabíais que los motivos de uno de los acerados de este parque recrean unos diseños del gran arquitecto del modernismo español, Antoni Gaudí? Además, se trata de los diseños para una de las obras más populares de este arquitecto catalán. Gaudí diseñó estos motivos en principio para su famosa casa Batlló en Barcelona. Sin embargo, por retrasos en la ejecución de este proyecto, el arquitecto finalmente decidió destinarlos para la decoración de otra de sus obras más conocidas, la igualmente barcelonesa casa Milà.

Actualmente la loseta en concreto está expuesta incluso en el Museo de Arte Moderno de Nueva York por tener la consideración de haber sido uno de los primeros productos de diseño industrial. Pero también se puede ver en la ciudad natal del gran arquitecto. Por ejemplo, hoy esta loseta cubre el pavimento del paseo de Gracia de Barcelona.

Las losetas hexagonales de Gaudí

Diseños marinos

En esta loseta Gaudí introdujo una novedosa forma hexagonal para las baldosas que rompe con la costumbre de usar baldosas cuadradas. Además, Gaudí dibuja en ellas tres elementos marinos. Quien pasee por parte del acerado de la avenida Pablo Naranjo Porras (frente al aparcamiento ante el muro de la Ciudad Deportiva), se encontrará un fósil cefalópodo, una estrella de mar con seis extremidades y un alga del tipo talofita. A diferencia de lo que suele ser habitual en Gaudí, la obra es monocromática. Y tiene relieve para que sean las luces y sombras la que le den dinamismo al pavimento. Como vemos en la foto, para ver la totalidad del diseño, tenemos que juntar siete baldosas.

La estrella de mar de la loseta de Gaudí

 

Alga talofita de la loseta de Gaudí

 

Fósil cefalópodo de la loseta de Gaudí

Además de en el vídeo de Tomás, puedes encontrar más información sobre estos diseños en esta entrada del blog Cáceres al detalle.

La ninfa de Cáceres

Otra de las curiosidades que esconde el parque del Rodeo está relacionada con el lago artificial situado en el centro del parque. Y más en concreto con las ninfas que presiden la cascada que decora este lago. Inicialmente, el proyecto de decoración de la cascada contemplaba una única ninfa cuya creación se confió al escultor emeritense Juan de Ávalos. Como es bien sabido, se trata del conocido artista también del conjunto escultórico del Valle de los Caídos en el norte de Madrid. Se cuenta que Ávalos no dudó en hacer un mero duplicado de su obra con otra escultura gemela colocada en posición inversa cuando se enteró de que el presupuesto para llevar a cabo esta ninfa estaba aprobado en un importe que ascendía al doble de lo que él había pedido por ella. De esta manera, el experimentado creador pudo inflar su ganancia.

Además de en el vídeo de Tomás, puedes encontrar algunas imágenes de estas ninfas en la página Web www.esculturayarte.com y en el blog extremaduracasina.

Una ermita gemela a la de la Montaña

Por último, el parque cuenta en su parte más alta con una ermita, en concreto en uno de los extremos del paseo dedicado al nunca olvidado profesor de francés del vecino instituto Norba Caesarina y cantautor local: Luis Regidor. Esa ermita es una réplica de otra que se encuentra junto al santuario de Nuestra Señora de la Montaña, patrona de Cáceres, aunque la del Rodeo se encuentra vacía y cerrada durante todo el año. No obstante, esta ermita le da un toque pintoresco a esta zona, quizás la más abrupta de todo el parque.

Escudos y balcones de esquina en Extremadura

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Escudos y balcones de esquina en Extremadura

Todos hemos visto escudos en piedra. Fácil es encontrar el palacio blasonado de un antiguo linaje en un país con tan rico patrimonio histórico como es España. Pero más raro es encontrar un escudo coronando un balcón de esquina o esquinero. ¿Quién ha visto alguna vez un vano justo en la esquina de un edificio? Resulta muy difícil abrir puertas o ventanas en un ángulo por ser la parte del edificio que recibe mayor peso. Si cabe, normalmente la esquina es la parte más fortificada del edificio y hasta existe un nombre para las piedras que lo refuerzan: el esquinazo. De ahí que Jesús afirme ser la “piedra angular”, es decir, la piedra más importante del edificio de la Iglesia que había fundado.

A pesar de las dificultades, algunos expertos maestros de cantería del pasado se atrevieron a horadar la esquina de pesados edificios de piedra de granito. Los nobles moradores de esos edificios querían disponer de un arco de salida a un balcón colocado justo en la esquina de su casa. Y sobre él disponer el blasón que era el orgullo de su familia.

Los escudos y balcones de esquina en Cáceres y Trujillo (Extremadura)

Hay muy pocos de estos balcones de esquina o esquineros en el mundo. Con muy pocas excepciones, Extremadura es la única región de España que cuenta con estos balcones únicos. Más en concreto, la mayor parte se encuentra en las antiguas villas de Cáceres y Trujillo, y en especial en esta última, la llamada cuna de los conquistadores. Así no es de extrañar que esta original forma arquitectónica llegara a América de la mano de algunos de sus vecinos. El cantero Francisco Becerra llevó el balcón de esquina típico de Trujillo hasta el Nuevo Mundo.

Escudo y balcón de esquina en el palacio de los duques de san Carlos en la plaza Mayor de Trujillo (Cáceres)

En este vídeo, nuestra compañera Milagros, guía de turismo oficial de Extremadura, te explicará por qué los escudos y balcones esquineros abundan tanto en nuestra tierra. Además, te invitará a una breve visita guiada por uno de los escudos y balcones de esquina más espectaculares, el que Sancho de Cabrera abrió a la plaza Mayor de Trujillo en el gran palacio de los marqueses de la Conquista.

Descubre con nosotros por qué una de las familias nobles más importantes de Trujillo le encargó a Cabrera construir este balcón. Se trata del matrimonio del conquistador extremeño Hernando Pizarro y su esposa Francisca Pizarro Yupanqui. Esta era la mestiza hija del hermanastro de Hernando, el conquistador del Perú y fundador de su capital Cuzco, Francisco Pizarro, y de la princesa inca Quispe Sisa, bautizada como Inés Huaylas Yupanqui. No te pierdas la historia escondida detrás de nuestro mejor balcón de esquina y del escudo historiado concedido a la familia de los conquistadores Pizarro por el mismísimo emperador Carlos V.

Escudo de los Pizarro en el palacio de los marqueses de la Conquista en la plaza Mayor de Trujillo (Cáceres)

Conquistadoras extremeñas

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Conquistadoras extremeñas

La historia desconocida de las mujeres que partieron hacia América

Todos conocemos los nombres de algunos de los hombres que partieron hacia América en busca de gloria, fama y fortuna en aquel llamado Nuevo Mundo. Somos conocedores, en gran medida, de sus hazañas, sueños y aventuras. Muchos hemos oído los nombres de Francisco Pizarro, Hernán Cortes o Francisco de Orellana. A ellos se dedican plazas, calles, avenidas o se erigen monumentos y estatuas. Pero lo que algunos no saben es que también hubo mujeres que hicieron posibles grandes avances en la conquista del continente americano. Llevaron a cabo innovaciones y progresos. Bien sea empuñando las armas o haciendo gala de un gran intelecto, contribuyeron al descubrimiento, toma y establecimiento de los españoles en nuevas zonas. Como guías de turismo oficiales de Extremadura, muchas veces nos vemos obligados a contar la historia de los conquistadores de América cuando hacemos una visita guiada en enclaves como Cáceres o Trujillo. Este artículo, sin embargo, vamos a hacer un pequeño recorrido por el papel discreto y desconocido, no solo de descubrimiento y colonización, sino también de conquista, que tuvieron las mujeres.

La maestra Catalina Bustamante

Catalina Bustamante nació aproximadamente hacia 1490 en Llerena, provincia de Badajoz. Su llegada a América y la primera etapa de su estancia allí fue como la de muchas otras españolas que acompañaban a sus maridos. Sin embargo, al enviudar decidió permanecer en México con sus dos hijas. Allí consagró su vida a la educación, formación y evangelización de jóvenes indígenas.

Comprometida con la promoción de las mujeres jóvenes

Seguramente fue impulsada a ello por las injusticias que se cometían contra los nativos, y en especial contra las mujeres. Catalina consiguió que la orden franciscana habilitara un antiguo palacio en Texcoco (México) para desarrollar esa loable empresa por intercesión de fray Toribio de Benavente. Los franciscanos, por supuesto, eran una de las órdenes más proclives a la labor formativa en el Nuevo Mundo. Allí Catalina enseñaba a los nativos a leer y escribir, a realizar labores domésticas, a desempeñar un oficio.

Pero más allá de esto, Catalina inculcó en las jóvenes indígenas el verdadero espíritu de la fe cristiana. Por ejemplo, las educó en valores como la igualdad. Catalina les hizo ver que tenían una dignidad como ser humano. Además, también a anteponer sus anhelos a los de sus progenitores. Hasta entonces los padres controlaban los hilos de las vidas de su hijos. Incluso llegaban a usarlos como moneda de cambio para sus propios intereses. Catalina se convirtió en la voz crítica ante las tropelías que se llevaban a cabo contra estas mujeres.

Con el apoyo de la casa real

Ante el encaprichamiento del alcalde de la ciudad por una joven indígena, Bustamante escribió una misiva a Carlos I para que intercediera. Por suerte, la denuncia llegó a manos de la regente, Isabel de Portugal. Aunque ya era tarde para poner remedio a esa injusticia, la reina se involucró en el cometido que Catalina Bustamante estaba realizando en aquellas tierras. Isabel de Portugal envió a un grupo de mujeres letradas de conducta ejemplar a que ayudaran a la causa.

En 1535 Catalina volvió a España para entrevistarse con la reina y solicitar más apoyo. Al describir la precaria situación de las niñas indigenas, la reina no dudó en reclutar a más mujeres para mejorar las condiciones de la educación y extender la labor pedagógica. La peste sorprendió a Catalina Bustamante en 1545 causándole la muerte. Pero su huella fue tan profunda que su lucha no murió con ella. Esto hizo que fuera recordada como “la primera maestra de América”.

La agricultora María Escobar

María Escobar debió nacer entre 1500 y 1520 en el palacio de los Escobar, próximo a la iglesia de san Andrés, en la localidad cacereña de Trujillo. Esta noble partió rumbo a América para acompañar a su marido, Diego de Chaves, quien estaba a las ordenes de Francisco Pizarro. Junto a su marido se estableció en el virreinato del Perú cuando aún estaba llevándose a cabo la misión colonizadora. Sin embargo, Escobar no se conformó con ser la mujer detrás del gran hombre.

Introductora del cultivo de cereal en América

En su lugar, esta trujillana estudió la calidad de las tierras recibidas por su marido de Pizarro. Como si fuera agricultora, supo determinar cuáles de ellas eran susceptibles de ser sembradas, y con qué tipos de cereales. Después mandó traer trigo y cebada desde España. En efecto, recibió medio almud de trigo y lo repartió entre agricultores de Lima y Cañete, a razón de entre 20 y 40 gramos para cada uno.

El de Cañete fue el primer trigo peruano. Su consumo se prohibió durante tres años para dedicarlo a propagar la gramínea en las Indias. Transcurrido ese tiempo, María Escobar consideró que había suficiente cultivo. Así fue como empezó a haber harina de trigo en Perú. El éxito de María Escobar fue premiado con una encomienda cerca de Lima, con su correspondiente reparto de indios, como si la introducción del cereal en el continente americano fuera una victoria militar. Sin embargo, el gobernador Vaca de Castro no era partidario de que las mujeres ejercieran como encomenderas y le arrebató dicho cargo.

Curiosidades

Como curiosidades, de María Escobar se dice que fue la primera mujer europea casada que llegó hasta los dominios incas. También que, junto a Isabel de Rodríguez, María Escobar fue quien recogió el cadáver de Francisco Pizarro, asesinado por un asalto al palacio del virrey. Tras enviudar, María Escobar se trasladó a Cuzco para dedicarse por entero a sus cultivos de trigo y cebada. Allí, probablemente, pasó los últimos años de su vida.

La guerrera Mencía de los Nidos

Mencía de los Nidos es una de las grandes olvidadas de la historia de América. Nació en Cáceres en torno al 1510 aunque, como es habitual, el año exacto de su nacimiento se desconoce. Hija de hidalgos, Mencía se embarcó para viajar al nuevo continente junto a dos de sus hermanos. Vivió en Perú junto a su hermano Gonzalo de los Nidos hasta que éste fue cruelmente ejecutado a manos de los pizarristas (Los pizarristas fueron los vencedores en la batalla de Jaquijahuana, que enfrentó a partidarios de Francisco Pizarro y Diego de Almagro).

Fue entonces cuando Mencía emprendió un viaje hacia el cono sur en busca, probablemente, de un lugar donde empezar de cero. Quizás le movía el deseo de dejar ese terrible recuerdo atrás. Sin duda, la pérdida de su hermano debió ser traumática para ella. Además de que en Perú siempre conservaría el estigma social de haber apoyado al bando derrotado.

Un papel protagonista en la Guerra de Arauco

En ese momento se estaban descubriendo y conquistando las tierras del actual Chile. En la ciudad de Concepción, Mencía de los Nidos encontró un nuevo hogar donde establecerse. Pero la vida en tierras chilenas era difícil. Los españoles se encontraron allí con una de las más grandes resistencias de la conquista americana, la de los araucanos o mapuches. Los enfrentamientos entre españoles y araucanos eran constantes.

Uno de esos acontecimientos bélicos tuvo lugar tras la muerte de Pedro de Valvidia, conquistador de Chile, cuando los araucanos asediaron la ciudad de Concepción. El gobernador Francisco de Villagra ordenó evacuar la ciudad en vista de la fiereza de los mapuches y para evitar acabar como su antecesor, Valdivia.

Azulejos que conmemoran las hazañas de extremeños en uno de uno de los bancos de la plaza de san Francisco en Badajoz

Fue entonces cuando Mencía de los Nidos protagonizó uno de los episodios más relevantes de la Guerra de Arauco. En el momento de la evacuación, esta dama se encontraba postrada en cama debido a una enfermedad. Pero esto no le impidió tomar una espada y presentarse en la plaza Mayor de Concepción. Allí dio un discurso para arengar a la población “con más ánimo de hombre que de mujer”, según cuentan las crónicas.

Se encaró con el propio gobernador Villagra y le recriminó si actitud por abandonar la villa. El arrojo de Mencía de los Nidos era tal que llegó incluso a pedirle al gobernador que abandonara la ciudad en buena hora porque las mujeres defenderían sus casas y propiedades y no se dejarían llevar por noticias que “debía haber dado algún hombrecillo sin ánimo”. Pese a la vehemencia de su discurso y a sus intentos de defender Concepción, la ciudad fue finalmente abandonada.

Inmortalizada en la letras españolas

Alonso de Ercilla y Zuñiga

No obstante, las palabras de coraje y valor de De los Nidos en aquella jornada se hicieron tan virales como el mejor de los tweets actuales. Tanto fue así que Alonso de Ercilla y Zuñiga le dedicó siete versos en el canto VII de La Auraucana, su gran poema épico que narra la primera fase de la conquista de Chile, centrándose especialmente en la Guerra de Arauco. Alonso de Ercilla hace una particular descripción de Mencía, destacando su valor y temperamento en un mundo militar dominado por una mentalidad profundamente machista.

La Araucana

Mencia de los Nidos murió el 6 de enero de 1603 en Santiago de Chile. Legó sus bienes a su sobrino nieto, el capitán Luis Monte de Sotomayor de Cáceres, al no haber tenido hijos (pese a que estuvo casada en dos ocasiones). Fue enterrada en el convento de la Merced en Santiago de Chile.

Por una recuperación del papel de la mujer

Esta entrada de nuestro blog está dedicada a tres mujeres extremeñas que viajaron a América, que no se amedrentaron, que no cedieron ante sus padres, maridos, hermanos o familiares, y que se atrevieron a transgredir las normas impuestas por una sociedad principalmente militar que hoy consideraríamos machista. Fueron valientes porque no se limitaron a ser meras acompañantes, sino que desempeñaron un papel activo en la conquista de América y que, pese a no ser reconocidas, dejaron su impronta y escribieron sus propias páginas de la historia.

 

Las curiosidades del puente romano de Alcántara (Cáceres)

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El puente de Alcántara y sus curiosidades

 

 

¿Qué es el puente romano de Alcántara?

¿Conoces el puente romano de Alcántara? Alcántara es un nombre y topónimo de origen árabe que significa literalmente “El puente”. En España hay mucha gente que se llama así, como la inolvidable familia de la serie de televisión Cuéntame. Pero también hay muchos puentes que se llaman Alcántara. Uno de los más conocidos está sobre el río Tajo a su paso por Toledo. Sin embargo, el más famoso de todos está también sobre el río Tajo pero aguas abajo de Toledo. Estamos hablando del que da acceso a la localidad de Alcántara en la provincia de Cáceres, ya muy cerca de la frontera entre España y Portugal, en el entorno inigualable del parque natural del Tajo Internacional (en portugués: Parque Natural do Tejo Internacional). Este puente esconde un sinfín de curiosidades.

¿Por qué es tan importante?

Los amantes de la construcción de puentes se encontrarán en Extremadura con el puente romano más largo del mundo, el de Mérida, y también con el más alto, el de Alcántara. Este puente está considerado por muchos el mejor del mundo. Su figura se ha utilizado como motivo para la elaboración de un premio otorgado a las mejores obras de ingeniería civil en Iberoamérica. Sin duda el puente de Alcántara es una de las joyas arquitectónicas de la Antigüedad clásica y se encuentra al mismo nivel que otras que nos legaron los romanos, como el acueducto de Segovia o el teatro romano de Mérida. Hasta él han llegado numerosos visitantes desde hace siglos. Además, en el 2014 fue escogido como mejor rincón por los usuarios de la Guía Repsol.

¿Cómo puedo conocer más sobre él?

En este vídeo imprescindible nuestro compañero y arqueólogo Arturo desgrana algunas de las curiosidades y secretos que rodean al puente romano de Alcántara: ¿por qué los romanos escogieron esa ubicación?; ¿por qué tenía que ser tan alto?; ¿por qué tiene un arco del triunfo justo en el medio?; ¿qué destrucciones y restauraciones ha sufrido a lo largo de la historia?; ¿qué inscripciones se han hallado en él?; ¿cómo es posible que siga todavía no sólo en pie, sino incluso en uso, con casi dos mil años de historia a sus espaldas?; ¿cuál será su futuro cuando se construya un nuevo puente entre el antiguo y la presa del embalse de Alcántara? Si quieres conocer la respuesta a todas estas y más preguntas, no te puedes perder este vídeo explicativo que te ayudará a conocer y valorar su importancia, y a guiarte en tu visita a Alcántara.

El mantel de la última cena está en Coria

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¿Sabías que la catedral de Coria conserva una de las reliquias más valiosas de la cristiandad? La sede de la diócesis de Coria-Cáceres, en el norte de Extremadura, es famosa por su muralla romana y por las fiestas con los toros por el día de san Juan. En el corazón de su casco histórico, enfrente del palacio del duque de Alba, se alza una de las joyas catedralicias de España que esconde un tesoro oculto, una tela tan importante como la Sábana Santa guardada en Turín. Pero se trata no de otro Santo Sudario, sino del mantel que los apóstoles tendieron sobre la mesa de la última cena con Jesús. Diversos estudios científicos avalan la autenticidad de esta tela venerada por toda la región. ¿Quieres conocer todos sus secretos? Nuestro experto Tomás te los desvela uno a uno en este vídeo imprescindible.

Trivial PaseArte

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¿Cónoces Extremadura? Te proponemos este juego de preguntas sobre la historia, la cultura y la naturaleza de nuestra región para descubrirla con nosotros.